Autualizado: Julio 2013

MAYORES DE EDAD (VARAYOC)

Por Pedro Pablo Inga Huaringa

  1. Varayoc es una palabra quechua.
  2. Impacto de los mayores de edad.
  3. Son jefes, consejeros y asesores.

Introducción

El significado de “Varayoc” es una palabra quechua que significa perso­na mayor de edad, con signo de mando y es el jefe de la comunidad indígena del altiplano, que usa un bastón debidamente adornado y decorado como símbolo de mando. Es la persona más anciana a quien se le tributa respeto y consideración. Ejerce su autoridad con firmeza, pero con justicia y equidad. Las ideas de estos mayores de edad tenían o tienen efectos positivos sobre la gente. Casi siempre daban y dan importancia a las con­sideraciones humanas y materiales. Por lo general, son mayores de edad e inteligentes, con experiencia de mente práctica y competente.

Impacto de los mayores (Varayoc)

En Huarochirí las personas mayores de edad formaban parte de “gru­pos de oidores”, casi con el mismo significado de “Varayoc”, pero que sig­nifica oidores u orejones. En las regiones del Cusco, el “Varayoc” era o es la autoridad máxima como el alcalde. En aquella época se puede describir que la función de los mayores de edad comenzó solamente para escuchar, observar y captar todo lo que pasaba a su alrededor. Los oidores eran fa­mosos en aquellos tiempos, hicieron profundizar cuestiones fundamenta­les de la dirección a través del concepto de la experiencia.

 

VarayocLos mayores tuvieron una gran sencillez expositiva y bella que in­ducía a las personas a ser muy productivos. Los mayores de edad eran líderes de experiencia en la vida, de alta categoría y autoridad máxima para su pueblo. Se puede comparar que los mayores de edad eran como un grupo de funcionarios que representa la corte suprema para hacer justicia y resolver toda clase de problemas judiciales. También se considera que fueron los “padres cívicos del pueblo”, líderes sin haber cruzado el mundo académico, pero revelaban su capacidad para dar su opinión y recomen­dación a los caciques de los ayllus, aportando opiniones sólidas como para estar seguro de las necesidades sobre la gente y hechos de su propia época.

Los oidores u orejones, ante todo, eran hombres a quienes nada de lo que acontecía a sus alrededor les fue ajeno. Ese ejemplo es asombroso y fueron fuente de inspiración por su integridad, honestidad y solidaridad con la población. Además de líderes, ellos eran los consejeros y los asesores.

Como anécdota se puede mencionar que la pena del castigo aún exis­tía en los pueblos de Huarochirí hasta los últimos años del siglo pasado. Lo que demuestra que el tiempo ha cambiado, pero no la actitud, heredada de los antepasados, quienes dejaron el ejemplo y se ha conservado a través de muchas generaciones para hacer florecer una cultura honesta, donde la primacía de la práctica le libera.

En el siglo pasado, la comunidad campesina de Llambilla del distri­to de Huarochirí, durante su aniversario anual, celebrado en el mes de diciembre, en asamblea general se rinde las cuentas y se revisa el estado de trabajo, se elige una nueva directiva y se procede al análisis de com­portamiento de los comuneros a través de un informe sintetizado. Una de las funciones de este evento anual fue imponer el castigo con un látigo al comunero o comunera infractor, en el centro de la sala de reuniones y delante de todos los comuneros. El que ejecutaba el castigo era el Fiscal, quien fue siempre una persona mayor de edad, una persona ejemplar, in­tachable y de respeto. Además, la función de grupo de los mayores de edad fue resolver los conflictos internos de la comunidad, conservando siempre el respecto y la dignidad personal e institucional.

En aquellos tiempos la gente respetaba a las leyes andinas. La ley andina se entiende como un conjunto de preceptos que gobernaba muy en particular el comportamiento, tenía mecanismos para resolver conflictos e incluía sanciones. El término ley indígena significaba la ley acostumbrada y preferida para mantener las costumbres, entre otras cosas, como ley no escrita.

El precepto de costumbre no tiene nada en común con las reglas trans­cendentes del código judicial. Todos eran capaces, no solo en evocar la ley de memoria, sino también reproducir con justicia y exactitud, porque al­gún día llegarían a ser mayores de edad para actuar como jueces de otros. Esta ley no escrita pasaba de los mayores de generación a generación y que más tarde se llegó conocer como ley indígena.

Esto es pertinente a la historia de los mayores de edad (oidores) en sus más variadas expresiones que se manifiesta en esta anécdota. Sin em­bargo, lo que todavía impresiona más es la dignidad, los conocimientos, disciplina, cultura y valores que disfrutaban en las antiguas relaciones. No se puede negar, que escribir sobre este tema se hace con gusto, orgullo y frescura. Actualmente, este concepto es un desafío para las nuevas ge­neraciones.

Importancia de los mayores de edad

Dada la importancia de la contribución de los mayores de edad, ocu­rre que en los países desarrollados, como en Estados Unidos, el enfoque también es utilizar la experiencia de los ciudadanos mayores de edad que actúan como una institución política. En inglés se dice “the elders”, que significa antiguos mandatarios o ciudadanos públicos que conservan su prestigio. Su razonamiento puede no ser compartido, pero pueden aportar importantes ideas y reparos, en lo cual serán siempre entendidos.

En Estados Unidos, por ejemplo, los mayores de 55 años de edad tie­nen la oportunidad de seguir estudiando como un aporte para su desa­rrollo personal y del país, así serán útiles en vez de ser una carga. Crean instancias para que los mayores sigan estudios universitarios, donde se crea una tendencia creciente y productiva en los años venideros. Al actua­lizarse en la educación, son más responsables en sus propias finanzas para sostenerse, obtienen más conocimiento para cuidar a su propia salud y son capaces de mejorar y aprender las nuevas tecnologías.

Un país como el Perú no puede despilfarrar sus recursos humanos sin tener consideración de los mayores de edad. A los 55, 70 ó más años, una persona puede seguir activa y vigente. Conozco el ejemplo de personas que pasan los 80 años de edad y siguen trabajando en proyectos producti­vos, por supuesto, de acuerdo a su habilidad y experiencia. Creo que hay áreas en las cuales los mayores de edad pueden contribuir más. Una de las áreas es la educación, pues tienen mucho que transmitir, formar va­lores, identidad. Los profesores al jubilarse podrían tener más espacio en establecimientos educacionales, haciendo talleres y elaborando material didáctico. Al dejar de tener responsabilidad sobre la familia surgen deseos de desarrollarse en otros ámbitos.

Hay una necesidad creciente en el mercado para muchas profesiones, pues por algo surgen estas instancias. Aumenta la demanda para estudiar, tener otras competencias y cambiar de rubro. “Es un tema atractivo para toda universidad.”

Aparentemente, en Julio 9, 2013 el gobierno peruano vio con claridad sobre la importancia de los mayores de edad para la inclusión social en el Perú. En un Programa de Gobierno tendrá peruanos mayores de edad en la transmisión de conocimientos a las generaciones más jóvenes.

El plan piloto denominado Conocimiento Productivo permitirá a los adultos mayores de edad para enseñar a los más jóvenes en su ciudad natal. Miles de adultos mayores que forman parte del programa Pensión 65 contribuirán a recuperar la identidad de su pueblo natal y transmitir las experiencias que han acumulado a lo largo de los años a las nuevas generaciones.

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